Tienda

Este es el blog de L'Art en Birra, una tienda de cerveza artesana, materiales y equipo para elaboración casera.
Puedes visitar la web de la tienda, seguir nuestra actividad en las redes sociales o visitar nuestra tienda on-line.

sábado, 11 de octubre de 2014

Quiero hacer cerveza: ¿Por donde empiezo?

Muchos os habréis hecho esa pregunta. O no. Pero seguro que en algún momento os habréis planteado el empezar a elaborar cerveza en casa. ¿Qué alternativas tenemos a nuestro alcance y bajo qué criterios elegiremos una u otra?


El paso previo: documentación


La información nunca sobra. En serio. Cualquier libro que caiga en nuestras manos sobre elaboración artesanal o casera de cerveza nos permitirá sentar una base teórica donde fundamentar nuestro proyecto. Sin embargo, es muy posible que nos planteemos directamente empezar a elaborar de una forma que no resulte la más apropiada para nosotros.

Que eso no os quite el sueño; la documentación siempre nos viene bien, si no para acabar de dominar un paso, por las posibles recetas que incluya, que podemos utilizar como base para nuestras elaboraciones futuras.

Cuanto mejor sea nuestro departamento de documentación, mejores serán  nuestras cervezas. Un clásico entre los clásicos.

 

Quiero elaborar cerveza, pero mi tiempo es oro; no tengo demasiado


Si te sientes identificado con el encabezado de este apartado, lo tuyo son los kits de extractos.

Sencillos de elaborar, en un plazo de tiempo muy corto (generalmente inferior a una hora) puedes tener una cerveza cojonuda fermentando. Son, casi, como lo diría... ¿A prueba de fallos? Siempre existe la posibilidad de que algo salga mal, claro, pero en mucha menor proporción que si partimos de una maceración de grano.

El inconveniente es que las recetas preparadas son limitadas, ni no siempre están disponibles todas en todas las tiendas.

Pero siempre tenemos la alternativa de usar extractos para una elaboración completa, usando adjuntos y lúpulos sobre una base de extractos. De esta forma se alarga un poco el proceso de elaboración, aunque nos quedamos en alrededor de hora y media o dos horas, lejos aún de las elaboraciones completas a partir de grano.

Un kit de fermentación a partir de extractos nos permitirá elaborar un buen volumen de cerveza sin invertir demasiado tiempo en el proceso. Y está más buena que la industrial.

 

Quiero elaborar cerveza a partir de grano, pero mi espacio es limitado


En este caso existen disponibles kits de pequeño volumen para elaborar cerveza. Suelen ser recetas sencillas y muy probadas, y el equipamiento de los kits fácilmente utilizable para elaborar recetas propias. Estos kits son además bastante baratos, y nos proporcionan la experiencia cervecera desde la base.

El principal inconveniente de estos kits en realidad es una de sus mayores ventajas: el pequeño volumen de cerveza que obtenemos. Mirando desde un prisma puramente consumista, vamos a invertir mucho tiempo en elaborar poca cerveza. Los costes de elaboración, una vez amortizado el kit, son los mismos que elaborar a mayor volumen, y la ventaja añadida de que si te sale mal la receta puedes tirar cinco litros por el desagüe sin despeinarte es algo que no debemos perder de vista. La desventaja del volumen de cerveza acabada por lote se suple realizando elaboraciones con mayor frecuencia (¡yupiiiii!), y además, nos permite realizar lotes de diferentes recetas, de forma que nuestra colección de cervezas caseras alcanza una mayor variedad en poco tiempo.

Los kits de elaboración todo grano a pequeña escala nos permiten disfrutar de la experiencia de elaborar la cerveza desde lo más sencillo, con una inversión moderada y sin ocupar demasiado espacio en casa. Y está más buena que la industrial.

 

Quiero elaborar cerveza partiendo de grano, pero no me quiero limitar a elaboraciones pequeñas


Puede que hayas tenido un equipo para elaborar de extractos previamente, o que hayas estado elaborando a pequeña escala. Pero se te ha quedado pequeño, y quieres más. O sencillamente; tienes las ganas y dispones de sitio y tiempo.

Vale, te empiezas a plantear que lo que quieres es hacer mucha cerveza y de gran calidad. No problemo... Bueno sí: la pasta que te va a costar el equipo.

Porque no nos engañemos; para elaborar cerveza en cantidades medianas, vas a necesitar comprar algunas cosas que normalmente no tienes por casa. Y créeme, vas a ampliar tu equipo con muuuucha frecuencia, hasta que tengas una pequeña maquinaria cervecera casi autónoma en casa.

Partiendo de un kit de elaboración de extractos es muy fácil ampliar el equipo a todo grano. Si teníamos un kit de elaboración a pequeña escala, vamos a tener que empezar desde el principio otra vez...

Ollas o calderos eléctricos van a ser indispensables. Así como un sistema para enfriar en el menor tiempo posible el mosto. El instrumental no es caro, y podemos reutilizarlo si teníamos un kit anterior, sea cual sea este. Los fermentadores tampoco son problemáticos, ya que salen muy baratos. O sea, que nuestra mayor inversión va a ser en los medios para la cocción o el macerado.

El mayor inconveniente, como ya he mencionado, es la inversión inicial. La ventaja es que una vez amortizada, las materias primas salen muy, muy baratas. En resumen, las ventajas de elaborar a partir de grano junto con las del volumen de elaboración más generoso.

Equipo de elaboración todo grano. No es barato, pero una vez amortizado, la cerveza nos sale a un precio de escándalo. Y está más buena que la industrial.

 

Quiero elaborar... ¡A cascoporro!


Muy bien, lo tuyo es hacer cerveza, hacerla de grano, y hacer mucha... Y supongamos por un momento que lo que te mueve es el amor a la cerveza, y no planeas explotar comercialmente tus recetas.

En principio piensa que las soluciones, digamos, prediseñadas, que puedes encontrar en el mercado van a ser limitadas... Y no precisamente baratas.

Tienes dos opciones; o montarte unas instalaciones acordes con el volumen de elaboración, o alquilarlas.

Si te decides por la segunda opción podrás hacer un volumen importante de cerveza sin demasiados quebraderos de cabeza, ya que toda la producción y embotellado estará externalizada. Pagarás lo justo por elaborar, más el coste de los ingredientes y las botellas.

Si quieres montarte un equipo, ha de ser a medida, y no solo del volumen de elaboración, sino también del espacio del que dispongas. No es que no existan equipos prediseñados que te permitan realizar elaboraciones de diverso volumen de forma casi automatizada... Es que cualquier equipo que te compres lo vas a acabar modificando para que se ciña mejor a tus necesidades (que sí, que te conozco, perillán, que lo tuyo es perfeccionismo puro y duro... ¡vicioso!), y vas a gastar mucho más de lo necesario si partes de una solución genérica.

Lo más habitual es montar el sistemas de elaboración partiendo de componentes individuales. Puedes comprar algunos elementos genéricos, como bombas, enfriadores, quemadores, fermentadores, maceradores y ollas de cocción. Puedes fabricártelos utilizando material reciclado, como barriles de acero inoxidable. No importa; siempre acabarás montando un sistema que te permita optimizar los recursos de espacio que tengas disponible. Y siempre, pero que siempre, acabarás retocando algo entre elaboraciones para mejorar el sistema, para aprovechar mejor el espacio, para reducir el tiempo entre los pasos... Y cuando ya no puedas hacer más mejoras, empezarás a diseñar un nuevo sistema, más grande, más optimizado, más eficaz...

Te ha picado el bicho... Ese que hace que algunos zumbaos empiecen a restaurar coches destrozados con cien años de antigüedad. Ese que hace que algunos descerebrados se monten una fragua y empiecen a forjar espadas en su patio trasero.

Te gusta tanto la cerveza como el trastear... Y la cerveza se ha convertido, además, en la excusa perfecta para que trastees todo lo que quieras, porque, ¡hey, el resultado de tu trasteo se puede beber! Disfrutas tanto de la elaboración de la cerveza como de la construcción y reconstrucción de tu equipo.

Enhorabuena. Eres el Uberbiermaster, hijo espiritual bastardo de Victor von Frankenstein y Gambrino... Ahora solo hace falta que tus cervezas estén a la altura de tu súper equipo.

El mayor inconveniente va a ser tu propio perfeccionismo, que te va a llevar a gastar bastante dinero en los componentes de tu equipo para obtener los mejores resultados posibles. Pero vas a disfrutar el triple que los demás, así que lo comido por lo servido.

Eso sí, si ves que tu pareja te empieza a mirar raro cada vez que compras un componente nuevo para optimizar tu máquina cervecera, date un respiro de un par de elaboraciones...

Por si las moscas...

Salus et Birras...

By Mikel...